Cómo Ser Poderoso: Las 8 Leyes del Poder

Escrito por Alice Martin

¿Alguna vez te has preguntado si tienes una apariencia poderosa? La investigación ha encontrado que existe una apariencia de poder, y este experimento es uno de los más fascinantes que he leído. Fue llevado a cabo por el investigador Anthony Little.

Tomó ocho carreras presidenciales y modificó los rostros de los candidatos para que fueran irreconocibles, pero aún conservaran las mismas características faciales. La idea era evaluar si los participantes podían identificar quién tenía un rostro más poderoso. Los resultados fueron sorprendentes: en las ocho carreras, los participantes elegían al ganador de la elección real sin saber quién era esa persona.

Esto demuestra que hay una apariencia de poder en los rasgos faciales, y de alguna manera, instintivamente podemos decidir qué rostro es más poderoso basándonos únicamente en características faciales.

Esto me hizo pensar si el poder es algo intrínseco o depende de nuestras acciones, palabras o apariencia. En este vídeo exploraré la ciencia del poder.

¿Qué es el poder?

Se define como la capacidad de influir en el comportamiento de los demás. Estamos obsesionados con las personas poderosas porque son agentes del cambio. Pueden cambiar cosas importantes para nosotros, como nuestro estado sentimental o nuestro trabajo. También pueden cambiar nuestra opinión y tener una gran influencia en nuestras ideas.

Para entender mejor cómo se mide el poder, echemos un vistazo a las cuatro variables que utiliza Forbes en su lista de las personas más poderosas:

  • Control: la cantidad de personas sobre las que una persona tiene influencia.
  • Riqueza: los recursos financieros controlados por cada persona.
  • Ámbito: la cantidad de categorías o esferas en las que una persona es poderosa.
  • Uso: la capacidad de una persona para utilizar su poder.

La ley del poder número uno: utiliza el ciclo de confianza y poder

El poder y la confianza tienen una conexión interesante. ¿Qué viene primero, el poder o la confianza? La investigación sugiere que comienza con la confianza. El investigador Albert Bandura de la Universidad de Stanford descubrió que los líderes comienzan con confianza, y esto se produce en un ciclo interesante.

Imaginemos que tienes un poco de confianza. Esto te hace sentir bien contigo mismo y más efectivo en lo que haces. Te expresas de manera más asertiva y tus comentarios son bien recibidos por los demás, lo cual te hace sentir aún más confianza y te brinda más oportunidades. Esta cascada de eventos positivos continúa, aumentando tu poder y confianza.

Mi objetivo es que entres en este ciclo de poder y confianza con algunos momentos de confianza y capacidad.

La ley del poder número dos: utiliza un lenguaje poderoso

Una forma sencilla de incrementar tu confianza es utilizar un lenguaje más positivo y poderoso. Estudios muestran que las personas poderosas tienden a usar más palabras activas y positivas.

En lugar de decir cosas negativas como «Estoy estresado» o «Estoy abrumado», empieza a identificar cuándo utilizas frases que restan confianza, como «No puedo», «No creo», «Soy malo en», o «Tengo miedo de». En su lugar, utiliza frases que fortalezcan tu confianza, como «Puedo», «Sé», «Lo lograré», o «Soy capaz».

Te animo a contar cuántas palabras y frases negativas usas en tus correos electrónicos y a reemplazarlas con frases poderosas que generen confianza.

La ley del poder número tres: habla con poder

Cuando hablamos de comunicación, no solo nos referimos a las palabras que utilizamos, sino también a nuestro tono de voz, volumen y cadencia. Los estudios han demostrado que nos encanta escuchar a personas seguras. La forma en que detectamos la confianza tiene que ver con la apertura en nuestro pecho, cuello y boca.

Cuando estás ansioso o nervioso, tus hombros se tensan, aprietas la mandíbula y encoges el cuello. Esto afecta tu volumen y cadencia. Por otro lado, cuando tomas una respiración profunda, relajas los hombros, abres el pecho y adquieres más volumen. Esto se llama punto de máxima resonancia.

Si hablas en una videoconferencia, llamada telefónica o en una reunión, asegúrate de usar el registro más bajo de tu voz natural. Toma una respiración profunda, relaja los hombros y crea espacio en tu pecho. También intenta hablar durante la espiración, ya que producirá más volumen y espacio. Esto generará confianza en quienes te escuchan.

La ley del poder número cuatro: construye tu junta personal

Una excelente manera de construir confianza es crear un equipo de apoyo a tu alrededor. Estas personas son las que realmente te hacen sentir capaz y seguro. Pueden darte feedback positivo y celebrar tus logros.

Este grupo de apoyo se llama «junta personal» o «grupo maestro». Consiste en tres a cinco personas que respetas y a quienes les pides consejo. Se reúnen mensual o trimestralmente para compartir metas, buscar feedback e impulsarse mutuamente hacia el éxito.

Estas personas no necesariamente tienen que ser colegas o estar en tu mismo trabajo o industria, siempre y cuando las respetes y sepas que te apoyarán.

La ley del poder número cinco: tus cinco personas

Según Jim Rohn, eres el promedio de las cinco personas con las que pasas más tiempo. Por lo tanto, es importante elegir sabiamente a quiénes te rodeas.

Revisa tu lista de las cinco personas con las que pasas más tiempo. ¿Son personas que te hacen sentir capaz y seguro? Si no, considera modificar tu lista para incluir a personas que valoren tu confianza y poder. También puedes crear una lista de deseos con las personas que te gustaría tener en tu vida más a menudo.

La ley del poder número seis: autoevaluación

La investigación ha mostrado que no somos muy buenos evaluando nuestras fortalezas y debilidades. Las personas poderosas conocen sus fortalezas y debilidades, lo que les permite activar su poder y confianza.

¿Conoces tus mayores fortalezas? ¿Qué puedes hacer, desde tomar una buena fotografía hasta dar una presentación, que te haga sentir capaz? Del mismo modo, ¿conoces tus mayores debilidades? Identificarlas te ayudará a evitar una espiral descendente donde la falta de confianza y el negativismo afecten tu vida en general.

La ley del poder número siete: saber cuándo decir sí y cuándo decir no

Es fundamental conocer tus prioridades. Las personas poderosas saben cuáles son sus metas y cómo alcanzarlas. Aprender a decir no y establecer límites te permitirá enfocarte en lo que realmente importa.

Si hay personas o actividades que te generan estrés o ansiedad, es momento de decir no. En cambio, di sí a las cosas que te generan entusiasmo y te mueven hacia adelante.

La ley del poder número ocho: adopta la postura de superhéroe

La última ley que te presento es la más fácil. Estudios han demostrado que cuanto más espacio físico ocupamos, mayor es nuestra sensación de poder y confianza.

Una forma sencilla de hacer esto es adoptar una postura abierta y erguida. No cruces los brazos y camina con seguridad en cada lugar en el que te encuentres. Pequeños trucos como estos pueden generar momentos de positividad y confianza en ti mismo.