Liderazgo efectivo

Escrito por Alice Martin

La ciencia de la personalidad tiene mucho que decir al respecto. Hay diferentes ideas erróneas sobre esta ciencia, como Enneagrama y Myers-Briggs, que en realidad no están respaldadas por la ciencia académica. Lo que sí está respaldado por la ciencia es lo que llamamos «los cinco grandes» o «Big Five». Estos son los cinco rasgos básicos de personalidad que todos tenemos: apertura, responsabilidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo.

Cada persona cae en el espectro de cada uno de estos rasgos, ya sea alto, bajo o intermedio. Es importante que como gerente conozcas dónde te encuentras en cada uno de estos aspectos y también dónde se encuentran tus empleados. Esto es especialmente útil cuando se trata de la comunicación. A menudo esperamos que todos se comuniquen de la misma manera que nosotros, pero rápidamente nos damos cuenta de que las personas se comunican de formas muy diferentes. Esto se alinea con su tipo de personalidad.

Apertura

La apertura se refiere a cómo una persona se relaciona con ideas y creatividad. Las personas altamente abiertas son aventureras y creativas. Les encanta imaginar cosas nuevas y pueden generar mil ideas diferentes. Por otro lado, las personas poco abiertas son buenas para mantener la tradición y la rutina. La clave aquí, como gerente, es saber cómo aprovechar los puntos fuertes de cada tipo de personalidad.

Responsabilidad

La responsabilidad se refiere a cómo las personas abordan los detalles. Aquellos que son altamente responsables aman los detalles, las listas y tachar cosas de su lista de tareas pendientes. Mientras que aquellos que son poco responsables no se preocupan tanto por los detalles y prefieren enfocarse en ideas más grandes. Como gerente, es importante adaptarse a cada estilo y proporcionar a cada persona la información necesaria sin abrumarlos.

Extroversión

La extroversión se refiere a cómo nos relacionamos con los demás. Los extrovertidos disfrutan de la compañía de otras personas, mientras que los introvertidos se sienten más cómodos trabajando solos. Como gerente, es fundamental comprender cómo cada miembro del equipo prefiere comunicarse y adaptarse a sus necesidades. Algunos necesitarán más interacción social, mientras que otros preferirán tener tiempo para pensar en solitario antes de colaborar.

Amabilidad

La amabilidad se trata de cómo nos relacionamos con el trabajo en equipo. Aquellos que son muy amables buscan la cooperación y están dispuestos a decir «sí» a todo. Mientras tanto, aquellos que son menos amables son más escépticos y prefieren investigar y analizar antes de tomar una decisión. Como gerente, debes tener en cuenta estas diferencias de enfoque y permitir que cada persona tenga la oportunidad de expresar su opinión y dar su aporte.

Neuroticismo

El neuroticismo tiene que ver con cómo nos preocupamos y nuestra estabilidad emocional. Aquellos con un alto neuroticismo son más propensos a experimentar cambios de humor y a dejarse afectar por factores externos. Aquellos con un bajo neuroticismo suelen ser más estables emocionalmente. Como gerente, es importante conocer cómo cada miembro de tu equipo procesa la preocupación y adaptarte a sus necesidades. Algunos pueden preferir procesarlo internamente, mientras que otros necesitarán hablarlo.

Conclusión

Como gerente, conocer los rasgos de personalidad de tus empleados y de ti mismo puede ayudarte a comprender mejor cómo funcionan en el trabajo y cómo comunicarte eficazmente con ellos. Recuerda que no hay una personalidad «correcta» o «mejor», cada rasgo tiene sus fortalezas y debilidades. Lo más importante es tener consciencia y adaptarse a las necesidades de cada miembro del equipo para maximizar su potencial y mejorar la dinámica laboral.

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