Manejo de momentos incómodos: abrazo o apretón de manos

Escrito por Alice Martin

En la cultura occidental, a menudo nos encontramos con la situación incómoda de no saber si debemos saludar con un apretón de manos, un abrazo o simplemente no hacer nada. En este artículo, te enseñaré cómo evitar ese momento de confusión para siempre.

El apretón de manos

Para señalar que quieres saludar con un apretón de manos, simplemente posiciona tu cuerpo de forma ligeramente inclinada o ángulo un hombro hacia la persona y extiende un brazo. Esta señal indica claramente que esperas un apretón de manos. Si alguien se acerca con los brazos abiertos y el torso alineado contigo, sabrás que están buscando un abrazo. Es tan simple como observar los hombros o las manos.

El beso en la mejilla

Cuando alguien se acerca para darte un beso en la mejilla, suelen inclinar la cabeza hacia ti al acercarse y a menudo extienden una o ambas manos para sujetar tus brazos en un abrazo cercano y beso. Ten en cuenta que este saludo implica un contacto más cercano y prolongado, además de un momento de conversación cercana antes de separarse. En resumen, si alguien se acerca hacia ti con su rostro primero, significa que te besarán en las mejillas.

Establece el tono que deseas

Lo bueno es que tú estableces el tono del saludo. Si sabes lo que quieres y lo señalas claramente, evitarás la incomodidad. Por ejemplo, en situaciones profesionales siempre ofrezco un apretón de manos y casi nunca un abrazo. Para hacerlo, cuando estoy a unos metros de distancia, extiendo mi mano y me inclino ligeramente hacia ellos. Esto les indica claramente que espero un apretón de manos. ¿Qué sucede si no quiero ni un apretón de manos? En ese caso, opto por saludar con un gesto de la mano, levantándola antes de que se acerquen, y dando un rápido saludo sin acercarme y diciendo «encantado de verte». De esta manera, señalo claramente que no deseo un acercamiento o contacto cercano.

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